El libro de Diego Borinsky sobre Lionel Scaloni revela detalles poco conocidos del entrenador, incluyendo su paso por el Mundial Sub-20 de Malasia en 1997 junto a figuras como Walter Samuel, Pablo Aymar y Roberto Ayala. Las anécdotas de esa época, bajo la dirección de José Pekerman, marcaron la formación del equipo técnico actual.
Scaloni, a pesar de su éxito, ha mostrado una tendencia a la introspección y a la gestión de sus emociones, incluso llegando a necesitar apoyo psicológico. Su reticencia a celebrar efusivamente los triunfos y su medido discurso público son parte de su carácter reservado.
El libro también aborda la influencia de su familia y sus experiencias personales, como la enfermedad de sus padres, en su rol como entrenador. La relación de Scaloni con su cuerpo técnico, forjada en años de trabajo conjunto, es un pilar fundamental de su proyecto al frente de la selección argentina.