El nuevo ministro de Defensa británico, Streeting, calificó como una "puesta en escena" y una "irresponsabilidad" el ejercicio con fuego real realizado por un buque de la Armada rusa frente a la costa de Inglaterra.
El incidente ocurrió a unas 40 millas náuticas al sur de Plymouth, en aguas internacionales. El ministro británico afirmó que se siguieron los procedimientos, pero consideró la acción como una provocación en el contexto de la guerra en Ucrania y el apoyo británico a Kiev.