El segmento inicia con un llamado a la reflexión sobre las dificultades y desgracias que atraviesan las personas, presentándose como una oportunidad para encontrar una salida a través de la "luz". Se relata la historia de Belén, quien desde niña sufrió por los conflictos de sus padres y las peleas familiares, lo que la llevó a tener depresión, insomnio y pensamientos negativos.
Belén describe cómo estas situaciones la afectaron en sus relaciones personales y la llevaron a dudar del matrimonio. Un episodio de violencia familiar, donde su padre intentó agredir a su madre, marcó un punto de inflexión. A través de la fe en la Iglesia Universal, Belén comenzó a luchar por su familia y experimentó una transformación personal y familiar.
Se enfatiza que la "luz" y la fe pueden disipar las tinieblas, los males y las perturbaciones. Se anuncia la entrega del "punto de luz" en Florencio Varela, como una herramienta para cortar los males y transformar las situaciones difíciles. Se mencionan horarios y direcciones para asistir a este evento.