La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU alertó sobre la intensa escalada de ataques israelíes en la Franja de Gaza, donde 57 palestinos, incluyendo 6 menores, murieron en una semana. El organismo advirtió que ningún rincón del enclave es seguro para la población civil.
Se elevan las preocupaciones internacionales sobre posibles crímenes de guerra y violaciones al derecho internacional humanitario. La demarcación de la "línea amarilla" impuesta por Israel se desplaza constantemente, representando una amenaza para los civiles. La situación se agrava por la falta de agua potable, calor, proliferación de enfermedades y escasez de alimentos y saneamiento.