Grecia enfrenta una intensa ola de calor que podría elevar las temperaturas hasta los 43 grados. Como medida de precaución, las autoridades ordenaron la suspensión temporal de trabajos al aire libre y de servicios de reparto en varias regiones del país, incluyendo el Ática, Tesalia y el Peloponeso.
La restricción, vigente entre las 13 y 17 horas, busca reducir los riesgos para la salud de los trabajadores expuestos al calor extremo. Esta medida se implementa ante las condiciones meteorológicas excepcionales que afectan a gran parte del país.