El micro de hinchas de Tigre fue baleado tras el partido contra Nacional, un hecho que podría haber terminado en tragedia. El incidente ocurrió en un contexto de tensión y provocaciones entre las hinchadas.
A pesar de que el partido se desarrolló con cruces verbales entre los simpatizantes, la situación escaló a un nivel de violencia extrema cuando el micro fue atacado a balazos, resultando en una persona herida y daños materiales significativos.
Este suceso pone de manifiesto la preocupante falta de seguridad en eventos deportivos sudamericanos, especialmente en partidos que involucran equipos de diferentes países. Se cuestiona la efectividad de los dispositivos de seguridad y la protección brindada a los aficionados argentinos.