Un nuevo contrato de extracción de petróleo en las Islas Malvinas, que apunta a obtener 55.000 barriles diarios, ha generado un repudio tibio por parte de Argentina. El diario británico The Telegraph minimizó la reacción argentina, considerándola retórica.
Daniel Filmus recordó que durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se intimaba judicialmente a empresas que intentaban explotar hidrocarburos en la zona, algo que el actual gobierno no ha hecho. Se menciona que el gobierno actual podría estar proyectando un viaje a Londres en octubre.
El proyecto, denominado Sea Lion, ha sido criticado por analistas que señalan que podría desestabilizar la región y beneficiar a Gran Bretaña. Se menciona que Donald Trump, a pesar de su reciente acercamiento a Gran Bretaña, podría tener una postura neutral respecto al reclamo argentino.
Se critica la política exterior del gobierno actual, sugiriendo que no defiende activamente los intereses argentinos sobre Malvinas, a diferencia de administraciones anteriores que sí tomaban medidas contra la explotación de recursos en la zona.