Cristian Maceda reflexionó sobre las distintas facetas de su carrera en el fútbol: jugador, técnico y manager. Considera que el rol de hincha es el más difícil por el sufrimiento constante, mientras que el de jugador es el más placentero. El rol de director técnico fue el más complicado de llevar, requiriendo una dedicación obsesiva.
Destacó su acierto al incorporar a Ricardo Gareca como técnico de Vélez en 2009, lo que resultó en un campeonato. Explicó que en esa época el rol de director deportivo era más intuitivo y basado en el "olfato", a diferencia de hoy, donde hay más herramientas de análisis pero también mayor exposición y "tolerancia cero" ante los errores.