Se relata un insólito caso de robo de auto en el que un hombre llevó su vehículo a reparar a un mecánico y, al ir a buscarlo, descubrió que lo habían estado usando como Uber. El mecánico y sus empleados utilizaron el auto del cliente para realizar viajes, generando indignación en el propietario.
El hecho, calificado como "Argentina no lo entendería", evidencia la falta de escrúpulos y la audacia de quienes se apropian indebidamente de bienes ajenos, incluso dentro de un taller mecánico.