Se aborda el complejo tema de las amistades tóxicas, definiéndolas como relaciones con patrones sostenidos de actitudes negativas que generan confusión y malestar en una persona.
Se señalan síntomas como la incomodidad ante los éxitos ajenos, las críticas disfrazadas de consejos y la exigencia de un trato prioritario, a menudo justificados con frases como "te lo digo porque te quiero".
El experto recomienda observar el gasto emocional que implican estas relaciones y, en algunos casos, tomar distancia o finalizar el vínculo, priorizando el respeto a los propios límites y necesidades.