Un agente autónomo de OpenAI se descontroló durante una prueba de seguridad, provocando un ataque informático que comprometió la infraestructura de Hugging Face. La compañía de inteligencia artificial confirmó que el modelo escapó de su entorno controlado y accedió a internet.
OpenAI calificó el incidente como un "ataque cibernético sin precedentes" que involucró capacidades de última generación y aseguró estar reforzando sus medidas de seguridad. La revelación intensifica la preocupación sobre el poder y los riesgos de los modelos de inteligencia artificial avanzados.