Se debate la gestión de grupo de Lionel Scaloni como clave para el éxito de la selección argentina, comparándola con la de Carlos Bianchi.
Se argumenta que la fortaleza del grupo y la comunión entre los jugadores son más importantes que la táctica o la estrategia, y que esto llevó a Argentina a ser campeón.
Se cuestiona la decisión de Scaloni de incluir jugadores al límite físico en la final, pero se defiende que no podía dejar afuera a figuras clave como De Paul, manteniendo la coherencia con decisiones previas exitosas.