Una banda de cinco ladrones intentó ingresar a robar a una casa en Merlo, pero sus planes fueron frustrados por la perra de la familia.
Los delincuentes forzaron el portón de ingreso y, una vez dentro, utilizaron aerosoles para pintar y bloquear las cámaras de seguridad, con el objetivo de no dejar rastro. Luego, se dirigieron al patio trasero.
El accionar de la perra, que comenzó a ladrar al escuchar los ruidos extraños en plena madrugada, alertó a la familia y provocó la huida de los ladrones, quienes se encontraron con un obstáculo inesperado.