El Parlamento francés aprobó la prohibición del uso de redes sociales para menores de 15 años, buscando proteger su salud mental y devolverles la infancia.
La ley, que entrará en vigor en septiembre, prohibirá la creación de nuevas cuentas y bloqueará las existentes a partir del próximo año. Las empresas deberán verificar la edad de los usuarios.
Las compañías que incumplan la normativa podrían enfrentar multas de hasta el 6% de su facturación anual. Se busca que los jóvenes pasen más tiempo al aire libre y con amigos, en lugar de estar permanentemente conectados.