Se debate la afirmación de que "nadie quiere trabajar", cuestionando por qué no se publican avisos laborales si hay puestos disponibles.
Se recuerda un caso en un frigorífico de Moreno donde hubo largas colas de gente buscando empleo, lo que contradice la idea de falta de voluntad para trabajar. Se menciona que el campo a veces necesita personal para la cosecha, pero se critica la simplificación de llamar "vagos" a quienes no acceden a esos trabajos.
Las cifras oficiales indican un crecimiento del desempleo, con 328 mil empleos menos registrados. Se señala que la falta de trabajo es una problemática que excede géneros y que desde los años 90 es difícil elegir en qué trabajar en Argentina.