Se cuestiona la actitud de los españoles tras ganar el Mundial, calificándolos de "malos ganadores" por las agresiones a argentinos. Se contrasta la actitud de Messi y Scaloni, quienes felicitaron a España, con la de algunos jugadores argentinos como Paredes, cuya reacción se atribuye a provocaciones recibidas.
Se muestran videos de españoles agrediendo a argentinos, incluso a una mujer que solo tenía la bandera en el balcón. Se critica la falta de creatividad en sus cánticos ("¡Hala, hala España!") y se sugiere que su comportamiento es más de agresión que de celebración.