Se analiza la aparente contención emocional de Lionel Scaloni, quien no siempre celebra efusivamente los goles de su equipo, lo que podría ser una estrategia para mantener la imagen de líder ante sus jugadores.
Su esposa, Elisa, confirma que Scaloni es una persona sensible y que a menudo guarda sus emociones, lo que podría haber influido en su salud. Esta actitud de reserva, aunque necesaria para su rol de entrenador, podría ser un factor de estrés.