Estados Unidos ha intensificado sus ataques aéreos contra objetivos iraníes en Oriente Medio, sumando once noches consecutivas de bombardeos. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó una nueva oleada de ataques destinados a debilitar la capacidad militar de Irán y a disuadir la amenaza al transporte marítimo comercial en el Estrecho de Ormuz.
Los ataques se dirigieron contra centros de operaciones militares, depósitos de defensa marítima y aérea, e infraestructura logística iraní. El CENTCOM describió cómo los activos militares y las infraestructuras de Irán son el objetivo de las planificaciones de defensa de Estados Unidos, buscando desarmar y golpear las capacidades defensivas del país.