Se reitera la descripción del impresionante edificio de Art Nouveau alemán en Belgrano y Perú, destacando su fachada recargada y ornamentada con atlantes y una gran cantidad de animales. La obra, financiada por el empresario naviero Mianovich y construida por Otto Wolf, data de 1912.
Se compara el estilo con el Art Nouveau francés, señalando que el alemán es más recargado y con figuras humanas y animales. El edificio, que albergó las oficinas del consulado austro-húngaro, fue puesto en valor en 2020 por la Ciudad de Buenos Aires, realzando su condición de joya arquitectónica única en Latinoamérica.