Se advierte que tener dólares guardados bajo el colchón representa un mal negocio debido a la pérdida de valor por inflación. Incluso en Estados Unidos, la inflación anual del 3% puede erosionar el capital a lo largo del tiempo.
La percepción histórica del dólar como refugio seguro ha cambiado, y la Argentina, con su propia historia de inestabilidad económica, debe buscar alternativas para formalizar los ahorros y fomentar el crecimiento.