Se desmienten versiones que circularon sobre la entrega de la final del Mundial del 90, citando a Oscar Ruggeri. Se aclara que Maradona contó una versión distinta y que las palabras exactas de Grondona a Maradona nunca fueron sobre entregar la final.
Se cuestiona la veracidad de las operaciones mediáticas que vinculan a Chiqui Tapia con la supuesta entrega de la final del Mundial. Se enfatiza que, de existir irregularidades, estas serían de índole personal y no institucional, y que cualquier problema judicial de Tapia no implicaría necesariamente su remoción si la FIFA no interviene.