La frase de Lionel Messi "olvidémonos de todo" antes de la final del mundo generó diversas teorías conspirativas en redes sociales, que incluían desde amenazas hasta presiones del FBI a Claudio Tapia y la AFA.
El análisis periodístico desestimó estas versiones, calificándolas de absurdas y fuera de la realidad, y se centró en la superioridad de España en el campo de juego como explicación de la derrota argentina.