Se argumentó que la acusación de racismo hacia Occidente proviene de la izquierda y los países soviéticos, quienes buscan polarizar a la sociedad.
Se mencionó que Estados Unidos y países de África son los que presentan mayores problemas de racismo, y que la esclavitud comenzó allí antes de terminar en Occidente.
Se criticó la idea de que Occidente es inherentemente racista y esclavista, calificándola de ridícula y proveniente de ideologías comunistas y aliadas.