El debate sobre el maltrato se amplió, incluyendo críticas hacia el trato en Estados Unidos, particularmente hacia latinos y afroamericanos. Se mencionó que el "mal modo es generalizado" y que incluso los propios americanos son maltratados.
Se especuló que el fenómeno podría estar relacionado con la figura de Donald Trump. Se recordó una entrevista previa donde un argentino en un bar admitió que el maltrato era mutuo entre ellos, reforzando la idea de un problema de trato generalizado.