Se denuncia una presunta campaña de desinformación y "argentinofobia" orquestada a nivel internacional tras recientes resultados deportivos. Se señala que existen "usinas" y "artefactos preparados" por la izquierda internacional y el "wokismo" para generar este clima adverso.
Se mencionan casos como el del técnico de Egipto, la polémica con Rosalía y la supuesta campaña de noticias falsas. Se argumenta que estas acciones buscan aprovecharse de las tensiones y rivalidades para generar un clima de hostilidad contra Argentina.
Se hace hincapié en que estas campañas tienen como destinatarios finales a los jóvenes y que se aprovechan de las plataformas digitales para su difusión, buscando desestabilizar y generar conflictos.