Un proyecto de reforma que busca ampliar la posibilidad de compra de tierras por parte de capitales extranjeros y personas físicas ha generado un intenso debate y la suspensión de la sesión en el Congreso. Elisa Carrió se opone firmemente, alertando sobre el riesgo de extranjerización de tierras.
Desde el oficialismo, se defiende la inviolabilidad de la propiedad privada como un derecho natural y constitucional, argumentando que la medida no implica extranjerización sino igualdad de tratamiento para capitales nacionales y extranjeros. Sin embargo, aún no se cuenta con el apoyo de todos los aliados, y el debate sobre la preservación de la propiedad privada frente a la inversión extranjera continúa.