Se critica la asociacion de Javier Milei con figuras como Netanyahu y Trump, sugiriendo que esto genera un peso adicional y negativo para Argentina.
Se menciona una supuesta campaña de odio contra Argentina durante el Mundial, acusando a los jugadores de ser racistas y xenófobos, lo cual se considera injusto.
Se cuestiona la lectura eurocentrista de economistas como Varoufakis y se plantea que la mezcla de temas politicos y deportivos no es positiva.