Se relata una jornada especial de consagración de obreros en la Iglesia Universal, un evento esperado que reunió a colaboradores para renovar su compromiso con la obra de Dios. El obispo Julio Freitas compartió un mensaje de reflexión y fortaleza desde la sede nacional.
Durante el encuentro, se destacó el valor del servicio, la perseverancia y la responsabilidad de quienes dedican su vida a acompañar a personas en busca de una nueva oportunidad. La consagración se presentó no solo como un reconocimiento, sino como un momento de renovación espiritual para continuar llevando fe y esperanza a las comunidades.
Los participantes expresaron su alegría por servir a Dios y al prójimo, y la profunda impresión que les causó la palabra del obispo y la consagración en el altar, considerándola una experiencia inolvidable.