El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que cumple 11 días consecutivos de ataques, está generando repercusiones en el precio del petróleo. El Brent superó los 90 dólares y el WTI se ubica entre 84 y 85 dólares.
Esta subida del crudo, producto de la imposibilidad de exportar petróleo desde los países del Golfo debido a las amenazas en el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo, probablemente se traducirá en un aumento del precio del combustible para el consumidor final.
Se menciona la preocupación por la seguridad de las rutas de exportación, especialmente para Arabia Saudita, que cuenta con una vía secundaria limitada hacia el Mar Rojo.