La "nueva ruta de la seda", un megaproyecto comercial, de infraestructuras y geopolítico impulsado por el presidente chino Xi Jinping, busca desafiar la influencia tradicional de Estados Unidos y posicionar a Beijing en la vanguardia del comercio mundial.
El proyecto toma su nombre del flujo comercial original de China hacia Occidente y se ha expandido globalmente en menos de una década. La estrategia de Xi Jinping concibe dos grandes rutas: una terrestre con seis corredores económicos y otra marítima.