Se denuncia una creciente campaña de desinformación y odio contra Argentina, que afecta a compatriotas que residen en el exterior, como es el caso de los argentinos en Egipto.
Las generalizaciones y el sensacionalismo en redes sociales parecen trasladarse a la vida cotidiana de quienes viven fuera del país, generando situaciones de malestar y tensión. Eugenia, una argentina en Egipto, relató cómo la energía se tornó hostil tras un partido, llevándola a sentirse insegura y a evitar salir.
Esta situación, que comenzó con comentarios y bromas tras una derrota deportiva, escaló a un clima de discriminación y malestar, haciendo que los argentinos en el exterior se sientan incómodos y, en algunos casos, temerosos de expresar su identidad.