El brote de ébola declarado en mayo en la República Democrática del Congo y Uganda ha causado más de mil muertes, convirtiéndose en la epidemia de propagación más rápida de la enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud y autoridades sanitarias locales, la mayoría de los contagios y decesos se concentran en la provincia congoleña de Ituri, con una tasa de letalidad cercana al 40%.