La barrera patagónica, implementada por el Senasa, consiste en puestos de control en los ingresos a la región para mantener un estatus sanitario diferencial respecto al resto del país. Esto es fundamental para que los productos de la Patagonia puedan ser exportados a mercados internacionales con altas exigencias de calidad e inocuidad.
Se realizan controles para evitar el ingreso de plagas como la mosca de los frutos y enfermedades del ganado como la fiebre aftosa. Se fiscalizan productos cárnicos, frutas y hortícolas que puedan representar un riesgo. El Senasa recomienda consultar su página web o WhatsApp federal para conocer los productos con restricciones.
Se solicita la colaboración de los visitantes para permitir las inspecciones, ya sea de equipaje o vehículos, asegurando así la efectividad de los controles y minimizando inconvenientes en los viajes. Permitir estas tareas es una colaboración crucial para la producción y la ciudadanía en general.