Los comedores comunitarios de La Corriente (CCC) atraviesan una situaci\u00f3n cr\u00edtica debido a los recortes en los alimentos por parte del gobierno nacional. Seg\u00fan relata una de las responsables de un comedor, la cantidad de abuelos que solicitan comida ha aumentado dr\u00e1sticamente, ya que sus jubilaciones m\u00ednimas ya no les alcanzan para cubrir sus necesidades b\u00e1sicas.
La situaci\u00f3n se ha agravado desde que se implementaron los recortes, lo que ha obligado a los comedores a reducir la frecuencia de las comidas de cuatro a dos veces por semana. La falta de materia prima es un problema constante, y la mayor parte de los alimentos se consiguen "a pulm\u00f3n", con un aporte m\u00ednimo de la organizaci\u00f3n, que debe distribuirse entre varios barrios.
Las personas que asisten a los comedores a menudo se quedan sin comer o deben ser derivadas a otros lugares, generando una situaci\u00f3n desesperante. La entrevistada expresa su angustia al tener que decirle a la gente que no hay comida suficiente, y se\u00f1ala que cada vez son m\u00e1s las personas que se quedan sin comer.