El debate sobre los conflictos en televisión continuó, con Amalia Guiñazú expresando su opinión sobre el machismo en el medio. Sostuvo que el panel actual, en general, es machista y que los hombres, al no vivir ciertas situaciones, no comprenden la perspectiva de las mujeres.
Guiñazú argumentó que la televisión abierta se ha contaminado con el streaming, donde "vale todo", y que esto no debería ser así. Criticó las discusiones al aire y la falta de respeto entre compañeros, como el haber llamado "pelotuda" a una colega en tres ocasiones sin que nadie interviniera.
Se planteó la diferencia entre la televisión abierta y el streaming, y la necesidad de mantener ciertos estándares de respeto y profesionalismo en la pantalla. Guiñazú insistió en que, si bien no está resentida, sí es memoriosa y que las agresiones verbales, aunque ocurran hace tiempo, dejan una marca.