Una teoría extrema sugiere que la Selección Argentina podría haber "entregado" el partido, motivada por "aprietes" o "conveniencia", lo que de ser cierto, implicaría una traición a millones de personas.
Los argumentos se basan en la falta de juego ofensivo, la anulación táctica del equipo y la actitud de Messi durante el encuentro, incluyendo su reacción al recibir los premios.
Se debate la verosimilitud de esta teoría, mientras se reconoce el cansancio físico y psicológico de los jugadores tras un mundial extenuante.