El reciente temporal en Chile ha dejado consecuencias devastadoras, con una cantidad de lluvia en una semana equivalente a dos años de promedio. A pesar de la magnitud del evento, se enfatiza la importancia de la previsión y la preparación para mitigar los daños.
Se destaca que, si bien la magnitud de estos fenómenos no es previsible en fecha y hora exacta, sí es previsible que ocurran, haciendo crucial la existencia de planes de emergencia.