Se explicó que el diagnóstico de Asperger ahora se engloba dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA) nivel 1, caracterizado por altas capacidades cognitivas y un nivel de autonomía considerable. Se enfatizó que no se trata de una enfermedad, sino de una condición o una forma diferente de funcionamiento cerebral.
Las personas con TEA nivel 1 pueden necesitar apoyo en situaciones imprevistas o que se salgan de su rutina planificada. Lorna, participante del programa, mencionó que ante cualquier eventualidad que escape a su control, requiere pedir ayuda, lo cual es una manifestación de su condición.
Se destacó la importancia de comprender que las rutinas no son caprichos para las personas con TEA, sino una garantía de tranquilidad. La metodicidad de Lorna, por ejemplo, le permite prever y organizar sus actividades diarias, pero cualquier alteración a este esquema puede generar malestar.