Natalia lleva a Joyería El Tazador un reloj Rolex y una pulsera de oro, hallados en un sillón. El Rolex es auténtico, aunque le faltan eslabones y el cristal está rayado. La pulsera es de tres colores, hecha a máquina y se valora por su peso en oro. Natalia busca tasar estas piezas para invertirlas en su negocio.
Se le informa que la falta de caja o papeles del Rolex afecta el precio. Natalia presenta los papeles del reloj y los eslabones faltantes. Se ajusta la cotización a 5.800.000 pesos, que Natalia acepta en dólares. La experiencia se describe como excelente y la atención, increíble.