La autora explica la creación del personaje ficticio "Sima" en la novela, utilizado para abordar temas sobre el futuro y la inteligencia artificial que no encajaban en la voz de Salustro.
Se menciona la influencia de Aurelio Peccei, fundador del Club de Roma, y sus visiones sobre la globalización, la superpoblación y la inseguridad mundial, que nutrieron la perspectiva del Salustro "que habla de hoy".
Se destaca la preocupación de Peccei por la desigualdad como causa de la inseguridad global.