El equipo argentino de fútbol ha hecho historia al disputar 14 partidos consecutivos bajo la dirección de Scaloni, sumando dos mundiales. A pesar de las dificultades físicas y las lesiones de jugadores clave como Santiago y otros, el equipo logró adaptarse a las circunstancias.
La temporada ha sido exigente para algunos jugadores jóvenes, mientras que otros como De Paul tuvieron menos partidos. Las lesiones antes del mundial impidieron al técnico alinear el equipo deseado. Sin embargo, la actuación frente a Inglaterra fue calificada como una gesta impresionante, comparable a una odisea.
A pesar de la derrota ante España, considerada un rival superior, se enfatiza que el fútbol se explica por sí mismo y se descartan teorías conspirativas. Se reconoce la importancia del equipo y la capacidad de los argentinos para mostrar gratitud y aspirar a ser mejores.