Se destaca la importancia de agradecer al equipo por todo lo brindado, reconociendo que en el partido contra Inglaterra hubo un resultado histórico y épico. Se enfatiza que en el partido contra España las cosas no se dieron como se esperaba.
Se resalta la emotiva recepción de los jugadores, el presidente de la AFA y el cuerpo técnico por parte del público, demostrando la pasión argentina por el fútbol. Se compara la actual devoción por el seleccionado con épocas anteriores, como la del Mundial '86 y el subcampeonato de Italia '90, e incluso 1978, concluyendo que la pasión actual es mucho mayor.