La Selección Argentina, subcampeona del mundo, arribó al país en un vuelo chárter tras el mundial.
Jugadores como Messi y De Paul optaron por quedarse en Estados Unidos o viajar directamente a sus clubes, a diferencia del resto del plantel que regresó al país.
Fueron recibidos por una multitud en el aeropuerto y se dirigieron al predio de la AFA. Se descartó la realización de celebraciones adicionales y un feriado dispuesto por el gobierno.