Se critica la pérdida de la "cultura" de la policía, que antes implicaba una persecución más exhaustiva de los delincuentes con el apoyo de múltiples servicios externos.
Actualmente, se señala que la detención de delincuentes es menos efectiva y que, incluso si son capturados, a menudo son liberados rápidamente. Se menciona la existencia de un solo policía por cada medio metro cuadrado en la provincia, lo que dificulta la labor policial.
Se pone en duda la efectividad de los operativos actuales, sugiriendo que la jurisdicción y los servicios externos ya no funcionan como antes, y que la detención de delincuentes como "Josecito" no garantiza su permanencia en prisión.