El seleccionador argentino, Lionel Scaloni, se encuentra en su pueblo natal, Pujato, donde es recibido afectuosamente por los vecinos.
A pesar de la mala señal de internet, se observa a Scaloni saliendo de su casa para saludar a la gente, firmar camisetas y sacarse fotos, mostrando un gesto emotivo.
Se describe el ambiente familiar y cercano en Pujato, un pueblo pequeño donde Scaloni parece encontrar refugio y conexión con sus raíces, rodeado de sus padres y conocidos de toda la vida.