Eduardo Sacheri reflexiona sobre la importancia de los mundiales más allá del resultado final, destacando la historia y las emociones vividas.
El escritor reconoce que perder una final duele, pero invita a recordar los momentos increíbles de la Selección Argentina, como los goles de Julián y Lautaro, y la remontada en octavos de final.
Sacheri compara la experiencia con el Mundial de Italia 90, señalando que hay mundiales que alimentan la historia y fortalecen la identidad, más allá de sumar una estrella más al escudo.