Mientras Wanda Nara presenciaba la final del Mundial en la cancha, su casa en las afueras de Milán fue asaltada por tres delincuentes encapuchados. Sus hijos se encontraban dentro de la vivienda al momento del robo.
Los ladrones, que parecían tener conocimiento previo de la casa, se dirigieron directamente a la habitación de Wanda Nara, llevándose carteras, relojes, joyas y documentación. La investigación policial se centra en personas del círculo íntimo de la modelo.
Wanda Nara interrumpió su asistencia al partido al enterarse del robo y emprendió vuelo de regreso a Milán para estar con sus hijos. Afortunadamente, los menores se encerraron en un baño y resultaron ilesos. La policía investiga el hecho, y se destaca la importancia de recuperar la documentación sustraída.