Se analizó el impacto de las redes sociales en la amplificación de discursos de odio y hostilidad, especialmente en el contexto de la rivalidad deportiva entre Argentina y España.
Abril Hoffman relató experiencias de insultos y agresiones al portar la camiseta argentina en España, atribuyendo gran parte de la animosidad a la viralización en redes sociales y al fervor del Mundial. A pesar de haber sido agredida, destacó que sus amigos españoles fueron los primeros en defenderla, sugiriendo que la hostilidad no es generalizada en la sociedad.
Fernando González coincidió en que la relación entre argentinos y españoles en la vida cotidiana es mayormente buena, pero reconoció que el contexto del fútbol y las redes sociales pueden generar tensiones. Ambos coincidieron en la necesidad de trabajar para limar asperezas y construir una convivencia futura, reconociendo que si bien Argentina tiene "bolsones de racismo", la problemática es menor en comparación con otros países.