Se anunció la implementación de suplementos salariales para el personal militar, reconociendo la necesidad de recomponer las Fuerzas Armadas tras décadas de desvalorización material y simbólica.
El anuncio se da en el marco de un plan de modernización y adquisición de equipamiento, que incluye la compra de aviones F-16, aviones de patrulla marítima, helicópteros, radares, vehículos blindados y artillería autopropulsada. Se destinará el 10% de lo recaudado por privatizaciones a financiar la compra de equipamiento militar.
Los suplementos salariales se otorgarán según el nivel de estudios: 10% para tecnicatura, 15% para título de grado y 25% para posgrado. Este aumento busca reconocer el esfuerzo por profesionalizar el instrumento militar y dotarlo de personal capacitado para los desafíos actuales.
La inversión en defensa se realiza en el marco del equilibrio fiscal, priorizando el cuidado del gasto público para poder reinvertir en capital humano. Se busca reconstruir el daño sufrido por las Fuerzas Armadas, que fueron desprotegidas frente a un mundo en constante cambio.