Se reflexiona sobre el racismo en el fútbol, mencionando el incidente de las bananas arrojadas a Daniel Alves en el Santiago Bernabéu. Se critica la ignorancia y la soberbia de quienes emiten juicios sin fundamento, como Pedro Reverte, quien habría tildado a Argentina de racista.
Se analiza el rol de las redes sociales y los medios de comunicación en la viralización de discursos de odio y la creación de "grietas". Se postula que los medios tienden a hablarle a su público, reforzando sus propias visiones, y que los ataques a Argentina podrían ser una manifestación de envidia hacia el éxito deportivo.